Hola, Bernat.
Mi nombre es Dante Martino, asesor de la Comunidad.
Los candidatos a crear estos problemas de bajas tasas de imágenes por segundo (FPS) en los juegos son el controlador de vídeo, al no estar actualizado o no ser 100% compatible con Windows 10, o un mal ajuste de la resolución de pantalla.
Aunque pueden haber otras causas:
- Prueba a activar (o desactivar) la Sincronización vertical en los juegos (Sincronización vertical adaptativa, o refresco adaptativo, llamada G-Sync en Nvidia, o FreeSync en AMD), donde el monitor y la conexión a la tarjeta gráfica juegan también un papel importante. Más información:
https://www.inget.es/gaming/g-sync-freesync-imp...
(nota: este no es un sitio web de Microsoft; ten cuidado con los anuncios o productos del sitio web, y accede bajo tu responsabilidad)
- Ir al acceso directo del juego > Propiedades > Compatibilidad, y activar o desactivar la opción "Deshabilitar optimizaciones de pantalla completa"
- Desconfiguración del vídeo del juego o de las opciones de interfaz
- Una actualización reciente de Windows que desconfigura el controlador de vídeo
- Una GPU gráfica defectuosa
Si utilizas un procesador Intel en el equipo, revisa estas notas de soporte:
Cómo corregir la caída de FPS (fotogramas por segundo) y el alto uso de la CPU mientras juega en un procesador Intel